Pensar en una expareja no es algo extraño ni necesariamente un signo de que quieras retomar la relación. Según la psicología, este fenómeno puede tener múltiples explicaciones, tanto si estás soltero como si ya tienes pareja.
La psicóloga Iratxe López Fuentes, especialista en alianza terapéutica y enfoque en fortalezas, señala desde su sitio web que “todas las relaciones que se terminan dejan huella, y esa huella no desaparece de un día para otro”. Analicemos por qué sucede y qué puede indicar este pensamiento recurrente.
Por qué sigues pensando en tu expareja: 3 razones fundamentales
1. El proceso de duelo
Cuando una relación se rompe, se inicia un duelo emocional. Este proceso no tiene un tiempo exacto: puede durar meses o incluso años, dependiendo de la intensidad del vínculo y la duración de la relación.
“Es normal que, durante este periodo, se mezclen sentimientos de tristeza, enfado o frustración”, explica López Fuentes. Estos son algunos signos de que aún estás en duelo:
- Sientes emociones intensas (ira, tristeza) al recordarle
- Lloras sin un motivo claro
- Deseas retomar el contacto con esa persona
Si no se afronta adecuadamente, el duelo puede alargarse, sobre todo si intentas ocultar el dolor con conductas compulsivas (adicciones, trabajo excesivo) o sustituyes la relación anterior por otra sin sanar emocionalmente.
2. Sentimientos de culpa o entretenimiento
Otra razón común es la culpa. Si piensas que fuiste responsable del final, puedes quedarte anclado en preguntas como:
- ¿Le fallé en algo importante?
- ¿No le di suficiente atención?
- ¿Tomé malas decisiones?
Según la psicóloga, asumir errores está bien, pero “la culpa no resuelve el pasado; solo añade peso emocional”. Si se mantiene en el tiempo, puede generar ansiedad o depresión.
3. Un final abrupto
Aceptar que una historia de amor terminó antes de lo esperado es difícil. Si la relación acabó de manera repentina, por fallecimiento o por ghosting, el impacto emocional puede ser mayor.
En el caso de una pérdida por muerte, el sentimiento de incompletitud se intensifica: “El duelo por fallecimiento no solo es por la persona, sino por los proyectos que no llegaron a cumplirse”, apunta López Fuentes.
El ghosting también genera confusión y prolonga el dolor, ya que la falta de explicaciones deja abierta la herida. Esto alimenta la necesidad de respuestas y, por ende, el pensamiento constante en la expareja.
Si esos pensamientos sobre tu expareja se vuelven frecuentes o afectan tu vínculo actual con otra persona, es momento de reflexionar y, quizá, buscar apoyo terapéutico.