
El gobierno de Estados Unidos autorizó la venta de 3.350 misiles ERAM y equipamiento relacionado a Ucrania por un valor de 825 millones de dólares, según informó este jueves el Departamento de Estado en Washington DC. La aprobación de la transacción incluye además sistemas de navegación GPS, componentes, repuestos, capacitación y soporte técnico. La Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa de Estados Unidos (DSCA) notificó al Congreso, que aún debe ratificar la operación.
La DSCA señaló que el acuerdo se financiará principalmente con aportes de Dinamarca, Países Bajos y Noruega, además de una garantía de préstamo del gobierno estadounidense. A través de un comunicado, la agencia indicó que la venta “mejorará la capacidad de Ucrania para hacer frente a las amenazas actuales y futuras, equipándola mejor para llevar a cabo misiones de autodefensa y seguridad regional”, y “apoyará los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un país socio que es una fuerza impulsora de la estabilidad política y el progreso económico en Europa”.
Desde la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, Washington ha comprometido más de 65.000 millones de dólares en asistencia militar al gobierno ucraniano durante la presidencia de Joe Biden, predecesor del actual mandatario Donald Trump. No obstante, el actual presidente ha mostrado escepticismo ante la continuidad del apoyo militar, y ha solicitado que Europa asuma una mayor cuota en la financiación del armamento para Kiev.
La reciente decisión se enmarca en un contexto de intensificación de los ataques rusos sobre ciudades ucranianas, incluida la capital, donde al menos 18 civiles murieron la noche del miércoles, entre ellos tres menores, según autoridades locales. Los bombardeos rusos provocaron destrozos en bloques residenciales, un centro comercial, una guardería, la delegación de la Unión Europea (UE) en Ucrania y también en la sede del diario Ukrainska Pravda.
Durante este mes, Donald Trump se reunió por separado con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, y con el mandatario ruso, Vladimir Putin, con el propósito de impulsar negociaciones para un acuerdo que ponga fin al conflicto. Pero las gestiones diplomáticas entre las partes continúan sin avances concretos.
En el transcurso de julio, Estados Unidos había anunciado dos ventas de armas adicionales a Ucrania: una por 322 millones de dólares destinada a mejorar las capacidades de defensa antiaérea y dotar de vehículos blindados de combate, y otra por 330 millones para sistemas de defensa aérea y el mantenimiento, reparación y reacondicionamiento de vehículos de artillería autopropulsada.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, mantuvo una conversación telefónica con Zelensky este jueves para abordar los “recientes esfuerzos diplomáticos” en favor de la finalización del conflicto con Rusia. Guterres destacó la importancia de preservar el impulso diplomático y subrayó el respaldo de la ONU para “un alto el fuego completo, inmediato e incondicional” como paso inicial hacia una “paz justa, integral y sostenible” para Ucrania, según informó su portavoz, Stéphane Dujarric.
El dirigente de Naciones Unidas también condenó a través de un comunicado los recientes ataques rusos y recordó que “los ataques contra civiles y las infraestructuras civiles violan la legalidad internacional, son inaceptables y deben cesar de inmediato”. Hasta el momento, Guterres no ha contactado directamente con Putin en relación al proceso de paz y no ha dialogado con Trump desde la asunción de este último.
A la fecha, todas las gestiones diplomáticas para buscar una solución al conflicto han partido exclusivamente de la administración estadounidense, sin participación activa de la ONU en las reuniones bilaterales con las partes involucradas.
(Con información de AFP, AP y EFE)