Cirugías estéticas: cómo varían los procedimientos y preferencias según la edad de los pacientes

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Los pacientes jóvenes eligen procedimientosLos pacientes jóvenes eligen procedimientos como aumento de senos, rinoplastia y liposucción, mientras que a partir de los 35 años cobran relevancia los tratamientos no quirúrgicos, entre ellos la toxina botulínica y la reducción de grasa sin cirugía, mostrando claras diferencias según la edad (Imagen Ilustrativa Infobae)

El interés por la cirugía plástica y los tratamientos estéticos mantiene un crecimiento sostenido en el último tiempo, pero lo que marca la diferencia es cómo cada generación se acerca a estas prácticas.

Las preferencias varían de manera significativa entre jóvenes y adultos, según datos relevados y expertos consultados por Infobae.

El último informe de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) confirma que en 2024 la demanda de estos procedimientos se mantuvo firme a nivel mundial, aunque con un matiz interesante: cada generación tiene motivaciones y prioridades distintas.

El documento de la ASPS revela que los procedimientos mínimamente invasivos experimentaron el mayor aumento, con un crecimiento del 1,5% frente al 1% de las cirugías tradicionales.

La toxina botulínica se consolidó como el tratamiento más solicitado, con un incremento del 4%. Estos datos muestran que la cirugía plástica y los tratamientos estéticos han dejado de ser considerados un lujo superficial para convertirse en parte integral de la salud y el bienestar.

A pesar de la incertidumbreA pesar de la incertidumbre económica, las inversiones en tratamientos estéticos continúan gracias a la percepción de que estas intervenciones contribuyen tanto a la salud física como al bienestar emocional, al tiempo que crece la preferencia por resultados naturales y menos invasivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Encuesta Internacional de ISAPS 2024 confirma que los pacientes más jóvenes optan por cirugías como aumento de senos, rinoplastia y liposucción, mientras que a partir de los 35 años ganan popularidad los tratamientos no quirúrgicos, como la toxina botulínica o la reducción de grasa sin bisturí.

A pesar de la incertidumbre económica, la inversión en estética se mantiene, impulsada por la percepción de que estos procedimientos mejoran tanto la salud física como el bienestar emocional. La tendencia global apunta hacia la naturalidad, con implantes de menor tamaño, tiempos de recuperación más cortos y cicatrices menos visibles.

Las diferencias generacionales resultan evidentes al analizar las preferencias y motivaciones. Según los datos relevados, la Generación Z (nacida entre mediados de los 90 y principios de 2010) se inclina por tratamientos preventivos de piel, como láser y neuromoduladores.

Los Millennials (nacidos entre 1980 y 1994, aproximadamente) concentran gran parte de los aumentos mamarios y consultan antes de que aparezcan signos de envejecimiento.

En 2024, la cirugía plásticaEn 2024, la cirugía plástica y los tratamientos estéticos mantienen una tendencia ascendente en la demanda global, con un crecimiento del 1,5% en procedimientos mínimamente invasivos y un 4% de aumento en la aplicación de toxina botulínica, de acuerdo al informe de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (Imagen Ilustrativa Infobae)

En tanto, los informes indican que la Generación X (desde mediados de los 60 hasta finales de 1979) lidera en cirugías de contorno corporal, como lifting de glúteos y abdominoplastias, y apunta a mantener y corregir rasgos puntuales. Por su parte, los Baby Boomers (aproximadamente, entre 1946 y 1964) buscan principalmente lifting faciales y procedimientos para la piel.

Los especialistas aportan una visión detallada sobre estas tendencias. Juan Manuel Seren, cirujano plástico y referente en protocolos de rápida recuperación como el ERABAS, explicó: “Hoy las personas buscan procedimientos que acompañen su estilo de vida activo. Implantes más livianos, rellenos reabsorbibles y resultados armónicos reemplazaron a las hipercorrecciones de otras épocas”.

Seren también destacó que la vida útil de los implantes actuales es mayor y que la recuperación tras una cirugía mamaria puede ser tan rápida que la paciente retoma su rutina habitual en pocas horas.

El abordaje de la cirugíaEl abordaje de la cirugía plástica y los tratamientos estéticos refleja una transformación cultural donde la confianza personal, el bienestar y la búsqueda de resultados acordes a la etapa vital y las actividades cotidianas se vuelven prioritarios (Imagen ilustrativa Infobae)

A su turno, Karina Mariana Fraga, ginecóloga y médica de planta del Hospital Fernández, observó que las mujeres más jóvenes buscan sobre todo resultados estéticos, aunque en los últimos años la tendencia se inclinó hacia volúmenes más naturales. Entre las mayores, la motivación suele estar relacionada con la recuperación de la autoestima tras embarazos o lactancia, combinando aumento de volumen con pexia para levantar las mamas.

Seren añadió: “Muchas mujeres que en los 90 optaron por implantes grandes hoy los sienten fuera de lugar en esta etapa de su vida, ya sea por comodidad, por deporte o simplemente porque buscan una silueta más armónica y pequeña”.

Por su parte, el doctor Jorge Ricardo Wetzel (MN: 81500), presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, precisó en conversación con Infobae: “La llamada Generación Z (edad: 12 a 17 años) tiene una marcada influencia de redes. Hay más deseo de armonización facial y prevención temprana del envejecimiento. Quieren resultados sutiles e inmediatos, con mínima invasión y costo accesible. Tienen interés por los procedimientos reversibles y en lo posible no invasivos”.

La seguridad médica y losLa seguridad médica y los avances tecnológicos son clave en la cirugía plástica actual, con protocolos de recuperación acelerada (Imagen Ilustrativa Infobae)

“En estos pacientes es muy importante evaluar la madurez psicoemocional y descartar dismorfofobias. Hay que tener cuidado con las tendencias (’fox eyes’, labios extremos)”, siguió Wetzel.

Al tiempo que apuntó: “En cuanto a los llamados Millennials, intentan compatibilizar imagen profesional con la vida activa. Las mujeres buscan la corrección de las secuelas de los embarazos con una expectativa natural y recuperación rápida. Juegan más las combinaciones de lo quirúrgico con lo no quirúrgico”.

Para Wetzel, “la Generación X es el paciente que ya empieza a priorizar el rejuvenecimiento y, si se opera, quiere que no se note. Buscan mejorar el cuello, los párpados, la flacidez y la adiposidad localizada. En esta etapa se busca la durabilidad y seguridad de las cirugías”.

“Baby Boomers (60 a 79 años o más): la motivación es la vitalidad y funcionalidad asociados al beneficio estético (párpados que pesan o cuello) y calidad de piel. La idea a esta edad es ofrecer resultados armónicos, mejorando la calidad de vida con mínimo riesgo”, desarrolló el experto.

En todos los casos -postuló Wetzel-, es muy importante tener en cuenta el equipo quirúrgico que se elige. Que el sanatorio donde se va a realizar el procedimiento esté debidamente habilitado. Que el paciente lea, entienda claramente y consienta por escrito el o los procedimientos que se le van a realizar. Con todo esto en orden, es muy poco probable que los pacientes experimenten complicaciones serias”.

Para todas las generaciones, laPara todas las generaciones, la consulta sobre cirugía plástica y estética implica una conjunción de factores biológicos, emocionales y culturales, atravesados por la necesidad de seguridad, la influencia de internet y la tendencia creciente hacia procedimientos individualizados y menos invasivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro profesional consultado por Infobae fue Alfredo Romero, médico especialista en cirugía plástica y reparadora (MN 105550). “Se ha observado que la Generación Z, en las consultas, hace referencia a casos o tendencias vistas en redes. Buscan cambios que sean naturales, pero con el riesgo de suponer que los resultados que producen los filtros o la inteligencia artificial pueden lograrse siempre en todos los pacientes", dijo.

“Millennials: las consultas se hacen ahora por el comienzo del envejecimiento, que a veces solo reconocen como el aspecto de estar cansados o enojados. Son muy proclives al uso de tratamientos y procedimientos que generen salud y prevención del envejecimiento precoz. Las redes sociales son una buena fuente de información, pero a veces confunden, ya que la oferta de tratamientos es grande y, en ocasiones, no son resultados verdaderos”, repasó Romero.

En relación a la Generación X, postuló que este grupo “se ve influenciado por resultados y experiencias de allegados, amigos o conocidos”. A su vez, los Baby Boomers priorizan “el rejuvenecimiento y están dispuestos a acceder a tratamientos poco invasivos y a cirugías, pero que ofrezcan resultados naturales y efectivos”.

La participación masculina en la cirugía plástica también crece. Los tratamientos más habituales en este grupo incluyen implantes capilares, cirugías de párpados, lifting faciales discretos y rinomodelación, con un aumento sostenido en la reducción de mamas masculinas.

Para Romero, en tanto, “en todos los casos, está presente la influencia de las redes sociales. Es importante hacer un tamizaje de lo aprendido por el paciente, corroborar que su información sea la correcta, corregir aquellos pensamientos mágicos y lograr la posibilidad de un tratamiento que sea responsable, ético y natural".

El interés masculino en laEl interés masculino en la cirugía plástica va en aumento, destacándose procedimientos como implantes capilares, cirugías de párpados y lifting faciales discretos, con una tendencia consolidada hacia la reducción de mamas masculinas, según el relevamiento de especialistas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este fenómeno impulsa a los médicos a desempeñar un papel pedagógico, orientando a los pacientes hacia tratamientos seguros y respaldados científicamente.

La seguridad médica y los avances tecnológicos ocupan un lugar central en la práctica actual. Los estudios prequirúrgicos exhaustivos, el monitoreo anestésico BIS y los protocolos de recuperación acelerada se han convertido en estándares ineludibles. Seren subrayó que, gracias a estos avances, una cirugía mamaria puede realizarse con mínima molestia y sin necesidad de vendajes o drenajes, permitiendo que la paciente retome su rutina en apenas 24 horas,

En ese tono, Romero cerró: “En los últimos años, la cirugía plástica y la medicina estética han logrado avances importantes con tendencia a la naturalidad, al utilizar técnicas mínimamente invasivas con rápida recuperación. Las cirugías son con accesos pequeños, poca inflamación, rápida recuperación y poco reposo. Los tratamientos de láser y armonización facial son técnicas que en la actualidad se combinan para lograr un resultado más fresco, saludable y auténtico”.

El modo en que cada generación se relaciona con la cirugía plástica y los tratamientos estéticos no solo revela preferencias individuales, sino que también ilustra una transformación cultural más amplia, donde la búsqueda de bienestar y confianza personal ocupa un lugar central.

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