Reserva Federal hace un 2do recorte de tasas, mientras sigue la parálisis presupuestaria

hace 2 meses 20

¿Pero que condujo a esta nueva reducción? … No fueron en esencia los tres factores de presión citados anteriormente, sino los datos macroeconómicos.

El valor del petróleo, un elemento vital en generar altos precios en la producción, distribución y el consumo, han caído en 2025 por las medidas económicas del presidente Donald J. Trump un 19%.

El mercado laboral atraviesa la desregularización que dio comienzo a mediados de 2024; sin embargo, las grandes inversiones en la industria y en el sector de tecnología auguran a corto plazo un incremento notable de contrataciones. A pesar de eso, hasta septiembre de 2025 había disponibles en el mercado laboral del país casi 7.5 millones de empleos.

Otro factor a tomar en cuenta es la relativa estabilidad, a pesar de la corrección en las últimas semanas, lograda por el bitcoin en su camino a establecerse como una nueva alternativa de reserva monetaria a nivel mundial, luego de un plan regulatorio de Washington que le ha otorgado una mayor reputación legal.

Fortaleza del dólar y tasas de interés

Se suma a todo lo anterior el valor récord del oro que sobrepasó la barrera de los 4.000 dólares la onza y se cotiza en los mercados sobre o cerca de ese nivel, lo que ha estimulado a los principales bancos centrales del mundo a comprar el metal dorado y lanzar al mercado financiero internacional cientos de miles de millones de dólares, un notable aumento de liquidez que protege al dólar y al gobierno estadounidense con un alto porcentaje de circulación de la moneda rey.

En estos momentos, la apreciación del dólar como moneda de reserva y activo confiable se ubica en un 99%, un índice envidiable que demuestra como nunca antes la sólida salud del dinero estadounidense.

Las encuestas que miden la confianza de los consumidores en EEUU mostró signos también de estabilidad en octubre y con tendencia ascendente en los próximos meses, cuando durante 2025 se ha mantenido en niveles altos por encima del 95%.

Mientras todo esto ocurre, un puñado de senadores demócratas mantiene el presupuesto federal en parálisis porque desean el mismo nivel de gasto y despilfarro del dinero de los contribuyentes que durante la era Obama-Biden, que llevaron al país a la peor inflación, crisis industrial y crisis fiscal y pública de la historia de Estados Unidos.

La decisión de reducir la tasa de referencia 0.25% y situarla ahora en 3,75% y el 4% fue aprobada por diez votos a favor y dos en contra, de acuerdo con el comunicado de la Fed o Banco Central de EEUU.

Powell sigue viendo muchos riesgos, los que no avizoró en el gobierno de Joe Biden.

"Seguimos enfrentándonos a riesgos", dijo Powell en rueda de prensa. "En las deliberaciones del comité (de política monetaria) durante esta reunión, se observaron opiniones muy divergentes sobre cómo proceder en diciembre. Una nueva reducción de las tasas en la reunión de diciembre no es una conclusión".

Powell también afirmó que el cierre parcial del gobierno federal por falta de acuerdo presupuestario en el Congreso y provocado por los demócratas radicales, "afectará la actividad económica", pero "estos efectos deberían revertirse una vez terminada la parálisis".

Aún la tasa referencial se encuentra en un nivel alto y aunque el beneficio es viable si se compara con el existente en los tres últimos años, todavía el acceso por ejemplo al mercado de vivienda mediante buenos préstamos resulta casi imposible para millones de potenciales compradores.

Tampoco ha variado el cobro por el uso de las tarjetas de crédito con altísimos intereses récords que oscilan de acuerdo con el prestamista entre el 25% y el 32%, cuando el valor promedio en 2019 era de 16.9%.

Sigue la parálisis

El peso del cierre se hace cada vez mayor para los americanos, en especial en las ayudas federales de alimentos como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP). En varios estados del país, cientos de miles de personas que califican no recibirán esos fondos y en otros las reservas están a punto de agotarse.

En días anteriores, los republicanos alertaron del posible caos en los aeropuertos por altos niveles de ausentismo de empleados que no cobran sus salarios. Pero, al parecer, todo esto es insuficiente para que el voto de siete senadores demócratas en el Congreso no se haga efectivo.

Los demócratas, por encima del dolor de la gran mayoría de los estadounidenses, responden a un sector radical de izquierda de la población que exige un enfrentamiento directo, firme y sin límites al gobierno del presidente Trump.

Los senadores se han volcado a satisfacer esta demanda para salvar sus puestos en las próximas legislativas en noviembre de 2026, contra todo efecto nefasto causado por el cierre como parte de una guerra abiertamente política.

No obstante, tampoco este parece que esta sea una senda recomendable para el Partido Demócrata en general. La mayoría de las encuestas revelan que en la actual pugna política la izquierda saldrá más afectada, pero la opción hasta ahora es análoga a la frase popular: “prefiere quedarse tuerto por ver al otro ciego”.

La Federación Americana de Empleados del Gobierno, el mayor sindicato de empleados federales del país que representa a más de 800.000 trabajadores, exigió a los demócratas que aceptaran de una vez el proyecto de ley de los republicanos aprobado en la Cámara Baja para reabrir el gobierno.

Everett Kelley, presidente del sindicato masivo, dijo en una carta abierta el lunes que el mejor camino a seguir era: "Reabrir el gobierno de inmediato bajo una resolución continua limpia que permita continuar el debate sobre cuestiones más importantes", y garantizar que todos los empleados federales que han estado trabajando o suspendidos bajo el cierre reciban el pago retroactivo.

"Porque cuando la gente que sirve a este país hace cola en los bancos de alimentos tras perder su segundo sueldo por culpa de este cierre, no están buscando un giro partidista", especificó Kelley. "Buscan el salario que se han ganado. El hecho de que se les esté estafando es una vergüenza nacional".

La "preocupación" de senadores demócratas

"Hace tiempo que es hora de que nuestros líderes dejen a un lado la política partidista y adopten un gobierno responsable", continuó. "Estados Unidos fuerte requiere de un gobierno que funcione, que pague sus facturas, cumpla sus compromisos y trate con respeto a sus trabajadores pagándoles puntualmente".

Kelly se dirigió en particular a los extremistas de izquierda y les dijo que es hora de "parar el juego político y el chantaje con el dinero de los empleados federales".

Lo que preocupa realmente a la extrema izquierda en el Congreso, en este caso ahora en el pleno del Senado, son las elecciones de 2026 y que el presidente Donald J. Trump haya invertido, de su propio dinero, millones de dólares para la renovación de un ala de la Casa Blanca.

El Pentágono confirmó el viernes que aceptó una donación anónima de un amigo del presidente Donald J. Trump de 130 millones de dólares para ayudar a pagar a los miembros de las fuerzas armadas durante el cierre del gobierno.

El Departamento de Defensa confirmó que aceptó la donación “bajo su autoridad general de aceptación de regalos”.

Esto también lo cuestionan los radicales demócratas junto a los ataques de Washington contra narcolanchas cargadas de alijos de drogas en aguas internacionales del Caribe.

La izquierda ofendida

El senador radical de California Adam Schiff junto a otros como Bernie Sanders, Tim Kaine pidió el cese de las hostilidades en el mar caribe contra los traficantes de drogas.

Los radicales demócratas en el Congreso de EEUU están molestos e indignados porque Washington vele por la seguridad de los estadounidenses y frene la epidemia de muertes que causa por año cientos de miles de fallecidos por el consumo de drogas sintéticas, cocaína, heroína y metanfetaminas ligadas de forma ilegal y criminal en laboratorios de organizaciones terroristas del narcotráfico internacional.

Sólo el año pasado, más de 300.000 personas murieron en EEUU por esta epidemia de consumo de drogas.

También se cuestionan los aranceles de Trump, cuando la Casa Blanca ha revelado este lunes que EEUU era la mina de oro de muchos países. La Unión Europea cobraba el 50% a los lácteos estadounidenses, Japón el 700% a la importación de arroz y la India el 100% a los productos agrícolas, entre muchos otros ejemplos.

El presidente Trump y su equipo de expertos económicos llevan meses estudiando la fuga de cientos de miles de millones de dólares de EEUU en aranceles anuales y regalías a organismos internacionales, organizaciones (hasta terroristas) y gobiernos extranjeros, algunos enemigos acérrimos de EEUU.

La Casa Blanca además ha eliminado 500 millones de dólares de los contribuyentes para medios de prensa de la ultraizquierda en EEUU y carca de 358.000 millones de dólares para acceso de inmigrantes ilegales a la salud pública del país. Esto también forma parte del "gran dolor" de los demócratas sumado a cientos de millones de dólares para las llamadas causas de inclusividad y de género, el mismo nivel de gastos y regalías de fondos que cuando la pandemia de COVID-19, entre otros temas. En total exigen que se les devuelva los 1,5 billones (trillions) de dólares del paquete de derroche que tenían durante el gobierno de Joe Biden.

Estos son los motivos verdaderos por los que apenas 5 votos necesarios (se han sumado dos demócratas a los republicanos) en el Senado mantienen el secuestro del presupuesto federal del país y el cierre parcial del gobierno del presidente Donald J. Trump y los republicanos.

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FUENTE: Con información de AFP.

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