MIAMI. – La Comisión Municipal de Miami Beach comenzó a estudiar una resolución para alentar a los negocios privados a prohibir el ingreso de armas de fuego, como medida preventiva ante la reciente legalización del porte abierto en Florida, una decisión que genera preocupación por la seguridad pública en una de las ciudades más turísticas del estado.
La iniciativa de Miami Beach es una de las primeras reacciones municipales a un cambio legal que redefine el control de armas en Florida. El 10 de septiembre, la Primera Corte Distrital de Apelaciones declaró inconstitucional la prohibición estatal de portar armas de fuego de manera visible.
El fallo se basó en el caso McDaniels v. State, en el que la jueza Stephanie Ray argumentó que "ninguna tradición histórica respalda la prohibición de portación visible de armas de Florida".
Pocos días después, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, confirmó que el porte abierto era "la ley del estado" y ordenó a las fuerzas del orden detener los arrestos y procesamientos de ciudadanos que lleven armas de forma visible.
Estrategia
Ante la imposibilidad de contradecir la ley estatal, la Ciudad de Miami Beach, a través de una resolución del comisionado Alex Fernández, busca utilizar los derechos de propiedad privada como un cortafuegos.
La propuesta no prohíbe directamente las armas, sino que instruye a la administración municipal para que distribuya una carta que aliente a los negocios a ejercer su derecho de prohibir armas en sus establecimientos.
"La Ciudad no puede prohibir que visitantes o residentes porten armas de manera visible, pero sí queremos que los dueños de negocios —por ejemplo, los restaurantes en Ocean Drive— prohíban su presencia en sus espacios", explicó una portavoz municipal.
La estrategia se enfoca en zonas de alta afluencia turística como Ocean Drive, donde la concentración de personas aumenta el riesgo de incidentes violentos.
El comisionado Fernández, promotor de la medida, expresó su temor a un retroceso. "Nos preocupa de gran manera que la presencia abierta de las armas nos lleve a retroceder a aquellos momentos de tiroteos”.
Historial que aviva el debate
Las preocupaciones de las autoridades no son infundadas. La ciudad balneario tiene un historial reciente de violencia armada que justifica la búsqueda de medidas preventivas.
Durante el Spring Break de 2023, dos tiroteos mortales obligaron a imponer toques de queda. Además, incidentes graves en el área metropolitana, como el tiroteo que dejó nueve heridos en Hollywood Beach ese mismo año o la ola de violencia que en abril dejó cuatro muertos en Miami-Dade, mantienen alerta a la comunidad.
La nueva realidad legal enfrenta a defensores de la Segunda Enmienda, como la Asociación Nacional del Rifle, que criticó la resolución por "estigmatizar a los portadores de armas", y a líderes demócratas, quienes advierten que la decisión judicial podría "empoderar a aquellos que podrían abusar del fallo para sembrar semillas de terror".
Mientras tanto, los propietarios de negocios privados en Miami Beach y el resto de Florida se encuentran en el centro de un debate que equilibra derechos constitucionales, autonomía empresarial y la seguridad de sus clientes y empleados.
hace 4 meses
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