
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas inició el viernes conversaciones sobre un proyecto de resolución para Haití que busca reforzar y ampliar la fuerza internacional encargada de combatir las bandas armadas que controlan la capital del país Puerto Príncipe.
Conocida como Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) y dirigida por Kenia, la fuerza ha enfrentado escasez de personal y financiación, avanzando poco en la recuperación de territorios tomados por las bandas y en el control de las principales rutas de tránsito.
El proyecto de resolución, presentado por Estados Unidos y Panamá, propone transformar la MSS en una Fuerza de Supresión de Bandas, encabezada por un “grupo permanente” de representantes de los países que hasta ahora han aportado personal. Además de Estados Unidos y Canadá, entre ellos se encuentran Kenia, Guatemala, El Salvador, Jamaica y Bahamas.
Actualmente, hay desplegados menos de 1.000 efectivos, en su mayoría keniatas, menos de la mitad de los 2.500 esperados, tras compromisos iniciales que superaron los 3.100. La nueva fuerza podría desplegar hasta 5.500 efectivos.

Al igual que la misión actual, la fuerza antipandillas se financiaría con contribuciones voluntarias. Aunque el proyecto de resolución no detalla cómo abordará los desafíos actuales, establece estructuras adicionales para gestionar financiación y suministros.
Se solicita a la Organización de Estados Americanos (OEA) que respalde la iniciativa con un “paquete de apoyo específico” que incluya raciones, transporte, tiendas de campaña, equipos de comunicaciones y material de defensa. Además, se crearía una oficina de la ONU en Puerto Príncipe para brindar “apoyo logístico completo”, incluyendo raciones, combustible, servicios médicos, transporte terrestre y vigilancia con drones.
La MSS fue autorizada en octubre de 2023, pero los primeros cientos de policías kenianos llegaron a Haití recién en junio de 2024. Su mandato se renovó un año después y está previsto que expire el 2 de octubre. La fuerza antipandillas tendría un mandato de 12 meses, con autorización para “tomar todas las medidas necesarias para cumplir su misión”, al igual que la misión de seguridad actual.

Los líderes haitianos han pedido en repetidas ocasiones más apoyo para enfrentar a las bandas que han matado a miles de personas y desplazado a 1,3 millones, incluso solicitando que la fuerza se convierta en una misión de mantenimiento de la paz de la ONU.
Las anteriores operaciones de la ONU en Haití, tras el derrocamiento del presidente y un terremoto, estuvieron marcadas por un escándalo de abusos sexuales y una epidemia de cólera que causó más de 9.000 muertes.
La policía nacional de Haití no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios, y la oficina presidencial indicó a Reuters que esperaría la resolución oficial. Por su parte, Jack Ombaka, portavoz de la misión de seguridad de la ONU, señaló que la fuerza aún evalúa el modelo propuesto.
Para aprobarse, la resolución del Consejo de Seguridad requiere al menos nueve votos a favor y ningún veto de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China o Rusia.
(Con información de Reuters)