Jairo Eliezer Arias Cáceres, ex empleado de la Embajada de EE.UU. en República Dominicana, acusado de liderar red de contrabando de cocaína. (Fiscalía de los Estados Unidos, Distrito Sur de Nueva York)La reciente acusación contra Jairo Eliezer Arias Cáceres, ex empleado de la Embajada de Estados Unidos en República Dominicana, revela una modalidad de contrabando que aprovecha la confianza institucional y los canales diplomáticos para introducir drogas en territorio estadounidense.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Arias Cáceres habría utilizado su posición para liderar una conspiración transnacional dedicada a importar cocaína, camuflándola en cartones de Marlboro y cajas de Choco Pie, y enviándola a varios aeropuertos del área de Nueva York.
La acusación, presentada en un tribunal federal y anunciada por el fiscal federal Jay Clayton y el agente especial a cargo de la Oficina Local de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Newark, Michael McCarthy, detalla que Arias Cáceres, de 35 años, fue extraditado desde República Dominicana para enfrentar cargos de conspiración para importar narcóticos.
El acusado reclutaba mensajeros y utilizaba su experiencia en seguridad aeroportuaria para facilitar el contrabando. (Fiscalía de los Estados Unidos, Distrito Sur de Nueva York)El proceso judicial, asignado al juez de distrito Gregory H. Woods, incluye la comparecencia inicial de Arias Cáceres ante el juez magistrado Robert W. Lehrburger. El caso se enmarca dentro de una operación del OCDETF (Organized Crime Drug Enforcement Task Forces), que coordina esfuerzos multiinstitucionales para desmantelar organizaciones criminales mediante inteligencia y acción judicial.
La investigación, liderada por el Grupo de Trabajo de Seguridad Fronteriza (BEST) y coordinada entre HSI Santo Domingo y múltiples agencias federales, permitió desarticular una red que, según los documentos judiciales, operó entre abril y diciembre de 2023.
Durante ese periodo, Arias Cáceres habría reclutado mensajeros, financiado y organizado sus viajes entre República Dominicana y Estados Unidos, y gestionado la entrega de la cocaína a través de otros empleados del aeropuerto de Santo Domingo.
Los mensajeros, bajo su supervisión directa, introducían la droga en paquetes adquiridos en la tienda Duty Free del aeropuerto, ocultándola en productos de consumo cotidiano para eludir los controles aduaneros.
Antes de incorporarse a la Embajada de Estados Unidos, donde trabajó entre 2018 y 2025, desempeñó funciones como oficial de seguridad durante al menos siete años en el aeropuerto de Santo Domingo.
Esta experiencia le permitió conocer los procedimientos internos y establecer contactos estratégicos, lo que facilitó la logística del contrabando. Según la acusación, Arias Cáceres no solo coordinaba la operación, sino que también se encargaba de reclutar a los mensajeros y de ser su principal punto de contacto antes, durante y después de cada viaje.
La investigación coordinada por el OCDETF y el Grupo BEST permitió desarticular la red entre abril y diciembre de 2023. (Fiscalía de los Estados Unidos, Distrito Sur de Nueva York)El fiscal federal Jay Clayton subrayó la gravedad de los hechos al afirmar que, mientras se esperaba que Arias Cáceres protegiera a diplomáticos y personal de la embajada, en realidad “estaba ocupado poniendo en peligro a los neoyorquinos al introducir drogas ilegales en nuestra comunidad”. Clayton añadió que el abuso de una posición de confianza nacional para traficar con narcóticos “conmueve la sensibilidad de los neoyorquinos”, y reiteró el compromiso de su oficina para llevar ante la justicia a quienes traicionan esa confianza.
Por su parte, Michael McCarthy, agente especial a cargo de HSI Newark, destacó que los cargos contra Arias Cáceres son el resultado de una investigación exhaustiva sobre una conspiración de gran alcance para la importación de narcóticos.
McCarthy señaló que la coordinación entre agencias permitió desmantelar una red sofisticada responsable del traslado de drogas peligrosas desde República Dominicana a Estados Unidos, y reafirmó el compromiso de HSI con la protección del público estadounidense mediante la identificación y desarticulación de organizaciones criminales transnacionales.
Arias Cáceres fue extraditado y enfrenta cargos de conspiración para importar narcóticos en un tribunal federal de Nueva York. (REUTERS/Jose Luis Gonzalez)La acusación formal imputa a Arias Cáceres un cargo de conspiración para importar narcóticos a Estados Unidos, delito que conlleva una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua. Las penas, establecidas por el Congreso, serán determinadas por el juez encargado del caso.
El Departamento de Justicia reconoció la labor de investigación de HSI Nueva York, la División de Nueva York de la Administración de Control de Drogas, HSI Santo Domingo, la Alianza Estratégica para el Cumplimiento y la Respuesta Analítica del Puerto de Nueva York/Nueva Jersey de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), las Operaciones Aéreas y Marinas de la CBP y la Oficina de Operaciones Internacionales del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos en República Dominicana. Además, la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia brindó apoyo fundamental para el arresto y extradición de Arias Cáceres.
El caso está a cargo de la Unidad de Narcóticos de la Fiscalía, con las fiscales federales adjuntas Jackie Delligatti y Katherine Cheng liderando la acusación. El Departamento de Justicia enfatizó que los cargos presentados son, por ahora, meras acusaciones y que Arias Cáceres se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad.
hace 6 meses
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