MADRID.- El diario español El País, tradicionalmente vinculado con la izquierda y la socialdemocracia, ha adoptado en los últimos años —bajo la influencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la izquierda radical— una línea editorial que busca "suavizar" la imagen del régimen de Nicolás Maduro.
Mientras organismos internacionales denuncian la represión, la censura y la crisis humanitaria que atraviesa el pueblo venezolano, El País ha publicado diversos artículos en los que se presenta a Zapatero, un aliado del chavismo señalado de recibir prebendas del régimen, como un "mediador clave" en el conflicto.
Desde su silencio “estratégico” frente a las arbitrariedades del chavismo hasta su papel en la salida del opositor Edmundo González de Caracas, el periódico retrata al exmandatario socialista como un "actor indispensable", sin cuestionar a fondo que estas maniobras terminan legitimando a un régimen que la Unión Europea (UE) y gran parte de la comunidad internacional no reconocen, ni los escándalos de corrupción en los que se ha visto involucrado.
Estados Unidos califica al régimen de Maduro de "ilegítimo", lo describe como "un cártel narcoterrorista". De hecho, las autoridades estadounidenses han identificado a Maduro como líder del denominado Cártel de los Soles y, por tanto, un "prófugo" con acusaciones pendientes por tráfico de drogas. Además, sobre cuya cabeza pesa una recompensa de 50 millones de dólares.
"Lavar la imagen" del régimen
De hecho, en recientes coberturas se observa cómo el medio evita confrontar directamente a Maduro. En lugar de enfatizar el fraude electoral o la persecución a la oposición, se subraya la “labor diplomática” de Zapatero, al tiempo que se diluye el debate sobre la represión, que ha sido calificada de terrorismo de Estado por organismos internacionales de derechos humanos, en un muy evidente intento de "lavar la imagen" del régimen, silenciando las voces de millones de venezolanos frente a una dictadura que sigue sin rendir cuentas.
Como denunció el medio estadounidense The American Spectator, en un artículo titulado “Un nuevo dictador de extrema izquierda llega a Europa”, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el expresidente Rodríguez Zapatero han contribuido a legitimar internacionalmente al chavismo.
El texto, que se ha posicionado entre los más leídos de la revista, señala que ambos dirigentes socialistas “han tendido puentes diplomáticos y políticos que fortalecen a Maduro” y, además, se apoyan en medios de comunicación afines, como el diario español El País, para lavar la imagen del régimen venezolano.
Rodrìguez Zapatero y Pedro Sanchez / AFP
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero.
AFP
Influencia del "zapaterismo"
Según la publicación, este entramado político y mediático permite que las violaciones de derechos humanos y la deriva autoritaria de Venezuela se presenten ante la opinión pública internacional como “conflictos internos” o “procesos de diálogo”, minimizando su gravedad.
Esto hace evidente la influencia del "zapaterismo" y la extrema izquierda en la línea editorial que mantiene el medio español El País. El expresidente español no ha ocultado su cercanía con el chavismo, ni su disposición a servir, según él, como un "puente" para buscar lo que falsamente llama la “paz y el diálogo”, cuando realmente ha estado favoreciendo a Maduro, al darle oxígeno político en momentos de máxima presión internacional.
Esto, mientras se ha visto salpicado en escándalos de corrupción como el Delcygate y el caso Koldo, además de las diversas acusaciones que afirman que ha recibido dinero de Venezuela por su papel de "mediador".
Legitimidad al chavismo
Para los críticos, el problema no es únicamente que Zapatero actúe como aliado del régimen, sino que un medio de referencia como El País contribuya a reforzar esa visión. En lugar de amplificar la voz de las víctimas de la represión, el periódico prioriza relatos que presentan a Venezuela como un escenario de negociación interminable, donde los responsables del colapso institucional y económico siguen apareciendo como interlocutores válidos.
El resultado es que el chavismo encuentra un espacio de legitimidad en la prensa española, mientras los venezolanos que padecen la crisis quedan relegados a un segundo plano. Una narrativa que, bajo la influencia de Zapatero y de la izquierda radical, no solo resta fuerza a la denuncia internacional, sino que deja a Venezuela más sola frente a su tragedia.
Zapatero y Maduro / AFP
El expresidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro.