MIAMI. – El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó el inicio del traslado de los migrantes detenidos en el centro conocido como "Alcatraz de los Caimanes" o "Alligator Alcatraz", ubicado en los Everglades de Florida.
Esta acción se lleva a cabo en cumplimiento de la orden judicial emitida por la jueza federal Kathleen Williams, quien dictaminó el desmantelamiento gradual del centro tras determinar que su construcción y operación causarían daños irreparables al ecosistema de los pantanos.
Traslado en marcha
Funcionarios estatales confirmaron que el establecimiento estará completamente vacío "en cuestión de días".
Kevin Guthrie, director de la División de Manejo de Emergencias de Florida, comunicó que la instalación "probablemente estará en cero individuos” muy pronto, pero no fijó una fecha tope.
Desde la emisión de la orden judicial, voluntarios que monitorean el sitio han reportado al menos tres autobuses que transportaban detenidos fuera del centro.
La instalación, que llegó a albergar hasta 1.000 detenidos en su punto máximo, había reducido su población a entre 300 y 350 personas, según reportes recientes del representante demócrata Maxwell Frost.
Fuentes del DHS indicaron que el número actual de detenidos se encuentra alrededor de los 100, todos ellos en proceso de traslado a otros complejos carcelarios.
Cumplimiento de fallo
El DHS declaró en un comunicado oficial que, aunque "trabaja a toda máquina en formas rentables e innovadoras de cumplir con el mandato del pueblo estadounidense de deportar masivamente a inmigrantes ilegales delincuentes", también está "cumpliendo con esta orden y trasladando a los detenidos a otras instalaciones".
La agencia, sin embargo, mantuvo su crítica hacia la jueza Williams, a quien calificó de "activista", y lamentó que la orden judicial "interrumpiría la capacidad del gobierno federal para aplicar las leyes de inmigración". Sus intentos de suspender el fallo fueron rechazados por la magistrada, mientras el gobierno federal apela la sentencia.
La jueza Williams emitió una orden preliminar de 82 páginas que prohíbe al centro recibir nuevos detenidos y ordena su desmantelamiento en un plazo de 60 días.
La decisión se basó en la falta de justificación por parte de las autoridades de Florida para ubicar un centro de detención en humedales delicados, y en la ausencia de una revisión ambiental según lo requiere la ley federal.
Impacto ambiental y repercusiones futuras
El fallo judicial responde a múltiples demandas presentadas por organizaciones ambientalistas y la Tribu Miccosukee.
Los demandantes argumentaron que el centro violaría la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA) y amenazaría especies protegidas que habitan en los Everglades, como la pantera de Florida, la cigüeña de madera, el murciélago con bonete de Florida y el caimán americano.
Expertos en vida silvestre testificaron que la infraestructura del centro podría forzar a las panteras de Florida, una especie en peligro crítico de extinción, a abandonar su territorio.
Según los grupos demandantes, la reserva Big Cypress, designada como Parque Internacional de Cielo Oscuro, sufriría degradación de sus cielos nocturnos debido a las luces industriales que permanecen encendidas las 24 horas.
En medio de la controversia, el estado de Florida planea establecer un segundo centro de detención llamado "Deportation Depot" en una instalación de la Guardia Nacional en el norte del estado.