“No importa lo lejos que llegue en mi carrera, nunca voy a olvidar de dónde vengo”, afirmó Damson Idris en una entrevista para Sharp Magazine, sobre su filosofía profesional con la fama. El actor británico es encargado de protagonizar junto a Brad Pitt la película “F1″, una superproducción centrada en el mundo de la Fórmula 1 que se estrenará el próximo 27 de junio.
A sus 33 años, el intérprete se encuentra en el centro de uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos del año, un trabajo que replantea su trayectoria y lo posiciona como una figura emergente en la industria internacional. Este estreno representa un punto de inflexión para Idris, quien, a pesar del ascenso profesional, mantiene firmes sus raíces y valores familiares.

“F1: La película″ no es una producción convencional. Con un presupuesto superior a los USD 300 millones, la cinta está dirigida por Joseph Kosinski y producida por Jerry Bruckheimer, el mismo equipo responsable de “Top Gun: Maverick”.
De acuerdo con Sharp Magazine, la magnitud del proyecto no solo reside en sus nombres principales, sino en su decisión de rodar en escenarios reales durante fines de semana de competencia en circuitos oficiales de Fórmula 1. Además, se integró al calendario oficial del campeonato, en una operación logística que no tiene precedentes desde la película “Grand Prix” (1966).
El rodaje se desarrolló en plena acción, con el equipo de filmación integrado en el entorno de los Grandes Premios. Damson Idris y Brad Pitt condujeron vehículos adaptados —monoplazas F2 modificados para simular autos de F1— y compartieron pista con pilotos como Lewis Hamilton, Max Verstappen y Lando Norris.
“La belleza de esto fue que podíamos entrenar en el circuito antes del Gran Premio y luego, durante el fin de semana de la carrera, teníamos intervalos de 10 minutos para rodar nuestras escenas entre la multitud y el caos de la Fórmula 1”, explicó el protagonista.

Antes de su incursión en el cine de gran escala, el artista ya contaba con una carrera consolidada en televisión. Su papel más destacado fue el de Franklin Saint en Snowfall, la serie de FX en la que participó durante 6 temporadas. Aunque la serie no obtuvo el reconocimiento mediático o galardones esperados, Idris construyó una base de seguidores y se ganó el respeto de la crítica.
Además de Snowfall, el actor actuó en un episodio de Black Mirror, en el thriller The Commuter junto a Liam Neeson, y en la cinta de ciencia ficción Outside the Wire de Netflix, con Anthony Mackie. Su círculo social refleja también su ascenso: fue fotografiado en eventos como el Super Bowl junto a Rihanna, Daniel Kaluuya, Jay-Z y LeBron James.
Un objetivo era trasladar al cine el mismo nivel de compromiso que alcanzó con Snowfall. Sobre esto, señaló: “Quería entrar en el cine con la misma gravedad y respeto que tiene Snowfall entre mi comunidad. Esos son los papeles que quería perseguir”.

La historia de Damson Idris está marcada por su entorno familiar y su lugar de origen. Nació en Peckham, al sur de Londres, una zona caracterizada por su diversidad y la presencia de comunidades africanas y caribeñas. Hijo menor de una familia nigeriana con seis hermanos, creció en un ambiente que, según relata, estaba lleno de afecto. “Recuerdo crecer con mucho amor”, indicó el actor.
La influencia de su madre, quien organizaba fiestas africanas con música de Fela Kuti, y la riqueza cultural del vecindario moldearon su visión del mundo. A propósito de ello, explicó: “Ese entorno me ayudó a ser un camaleón y a moverme por el mundo con empatía”.
Entre sus recuerdos personales, también mencionó a sus 17 sobrinos y sobrinas, y el entusiasmo familiar que despertó su participación en “F1″. “Todos me escriben para pedirme entradas. Si no puedo llevar a todos al estreno, haré mi propia premiere, una gran premiere de los Idris”, bromeó.

El camino hacia el protagónico en “F1″ incluyó un proceso de selección exigente. El artista británico realizó lecturas de guion y pruebas en pista conduciendo autos F3000 y Palmer JP-LM. “Mientras por dentro estaba perdiendo la cabeza, por fuera tenía que mostrar una cara tranquila y decir: ‘Sí, puedo hacerlo’”, recordó.
La preparación fue extensa. Pasó horas practicando en simuladores y videojuegos de Fórmula 1, llegando a crear un personaje virtual llamado Joshua Pearce —nombre que también lleva su personaje en la película—. Con respecto a esto, relató: “Antes de conseguir el papel, descargué el juego de Fórmula 1 y gané un campeonato”.
Asimismo, la experiencia de filmar en circuitos reales y en medio de la actividad de la Fórmula 1 fue para Idris, “la más divertida haciendo una película”.

A pesar del impulso global que representa el filme, conserva una visión clara sobre su identidad y sus objetivos. “No importa lo lejos que llegue en mi carrera, nunca voy a olvidar de dónde vengo”, afirmó en Sharp Magazine.
Su motivación sigue siendo el bienestar de su familia. Es por ello que comentó: “No estoy gastando dinero en nada. Tengo una familia grande y, aunque no me lo pidan, solo quiero hacer sus vidas lo mejor posible”.
Pese a que en su juventud soñó con ser futbolista y luego consideró ser profesor de teatro, hoy se encuentra en un momento clave de su carrera. “Así como soy ahora, así seré cuando tenga 90 años y 10 Óscar, o ninguno. Seguiré siendo ese chico humilde del sureste de Londres que solo quiere hacer feliz a su familia”, concluyó sobre su visión.