Cierran mesas de elección presidencial en Chile para elegir a sucesor de Boric

hace 1 mes 13

Los favoritos, de acuerdo a sondeos previos a la veda, son la izquierdista Jeannette Jara, afiliada al Partido Comunista, y el derechista José Antonio Kast, seguido de cerca por el libertario Johannes Kaiser.

En estos comicios de voto obligatorio debían sufragar más de 15,6 millones de electores.

Pese a ser uno de los países más seguros del continente, el aumento del crimen en los últimos años propulsó a la derecha y su plan de deportaciones masivas y combate frontal a la delincuencia.

Jara, que se identifica como una "comunista moderada", representa a una coalición de centro-izquierda, y Kast, jefe del Partido Republicano, encabeza la intención de voto entre los ocho aspirantes a suceder al izquierdista Gabriel Boric.

Sin embargo, ninguno alcanzaría el apoyo suficiente para evitar un balotaje el 14 de diciembre.

La derecha también tiene opciones de avanzar con Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario y quien es visto como la versión chilena del presidente argentino, Javier Milei.

"Falta mano dura en Chile, es muy blanda. Si no se entra con todo, ¿cómo va a ser? (...) Hay que cerrar la frontera y a los irregulares todos para afuera", dijo Raúl Lueiza, un trabajador de la construcción, de 64 años, tras emitir su voto por Kaiser en Santiago.

La promesa fallida

Una violencia desconocida en Chile desplazó el anhelo de cambio que hace cuatro años catapultó al poder a Boric y su promesa fallida de cambiar la Constitución heredada del gobierno de Augusto Pinochet (1973-1990), tras el estallido social de 2019.

Los homicidios aumentaron un 140% en la última década, para pasar de una tasa de 2,5 a 6 por cada 100.000 habitantes en 2024, según el gobierno.

En tanto, el año pasado la fiscalía reportó 868 secuestros, un 76% más con respecto a 2021.

Si bien son estándares bajos incluso a nivel mundial, el problema es "la llegada del crimen organizado y delitos desconocidos hasta ahora en nuestro país, como el sicariato", sostiene Gonzalo Müller, director del Centro de Políticas Públicas.

Los chilenos renovaron igualmente la Cámara de Diputados y la mitad del Senado.

La seguridad al tope de la agenda

La campaña estuvo dominada de principio a fin por las propuestas de seguridad, lo que incluso obligó a Jara a relegar sus ideas sobre planes sociales para hablar sobre sus estrategias contra el crimen.

Este domingo criticó a sus rivales por "exacerbar el temor". Eso no "da para gobernar un país (...) se requiere tener capacidad de acuerdo, tener capacidad de diálogo", afirmó la candidata comunista.

La exministra de Trabajo de Boric, de 51 años, anticipó en campaña que no tendrá "ningún complejo en materia de seguridad", pero que también garantizará que los chilenos tengan "la seguridad de llegar a fin de mes".

Uno de sus planes contra el crimen organizado es el levantamiento del secreto bancario para atacar sus finanzas.

De cara a un eventual balotaje, "todos los estudios indican que (ella) pierde con cualquiera de los candidatos de oposición", dice Rodrigo Arellano, analista de la Universidad del Desarrollo.

Camino allanado

Su principal rival compite por tercera vez por la presidencia.

Kast, de 59 años, dirigió su campaña contra los 337.000 migrantes en condición irregular, en su mayoría venezolanos.

Su mensaje caló en medio de la conmoción causada por el Tren de Aragua, la temible banda de origen venezolano implicada en secuestros, extorsiones y otros delitos que ha extendido sus operaciones por Sudamérica.

Se necesita "unidad para enfrentar los problemas que hoy día nos afligen, que son problemas en el área de la seguridad", dijo tras votar en Paine, en las afueras de Santiago.

"La mayoría de las personas le van a decir que tienen miedo", remarcó.

Kast promete deportaciones masivas y un "escudo fronterizo" para frenar el ingreso de extranjeros sin papeles, que incluye cercas metálicas y zanjas.

En tanto, Kaiser asumió el discurso más radical contra los migrantes sin estatuto legal.

"Aquí está en juego si se sigue profundizando la desconexión de América Latina con los Estados Unidos y el mundo libre", dijo a la prensa, tras sufragar en Santiago.

Así, las elecciones de este domingo definen si Chile gira a la derecha 35 años después del fin del gobierno de Pinochet.

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