
El caballo fiordo, originario de Noruega, se ha mantenido como un símbolo del patrimonio ecuestre del país. Conocido localmente como Fjordhest, este equino se distingue por su tamaño compacto, fuerza y temperamento dócil, cualidades que lo hacen útil tanto para tareas de trabajo en pequeñas granjas como para actividades recreativas.
Según el Centro Ecuestre de los Fiordos Noruegos, “El caballo Fjord se considera robusto, fuerte, resistente, de buen carácter, voluntarioso y confiable”, lo que lo convierte en un caballo ideal para familias y para uso recreativo.
Criado históricamente en el oeste de Noruega, esta raza de caballo se adaptó al terreno montañoso y a los largos fiordos de la región. El equino era conocido durante siglos como vestlandshest, y su resistencia lo convirtió en un transporte fiable antes de que se desarrollara la infraestructura vial.
Además, su crin característica y sus marcas primitivas lo hacen fácilmente reconocible. De acuerdo con NorGen, esta raza se crió exclusivamente con el color pardo, manteniendo marcas como la franja oscura a lo largo del lomo y rayas transversales en las patas, elementos que reflejan la pureza de su linaje.
Hoy en día, la raza enfrenta desafíos de conservación debido a la baja natalidad: alrededor de 150 potros nacen al año de aproximadamente 271 yeguas cubiertas. Sin embargo, existen poblaciones mayores fuera de Noruega, en países como Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Francia y Estados Unidos. En sitios especializados en venta de caballos, como E Horse, un ejemplar de caballo fiordo puede cotizarse hasta 13.200 dólares (12.000 euros), según la plataforma.

De acuerdo con datos del centro Ecuestre de los Fiordos Noruegos, el caballo fiordo es un equino ligero y versátil. Su altura varía entre 135 y 150 cm a la cruz, con un peso entre 400 y 500 kg, mientras que los potros pesan alrededor de 45 kg al nacer (Centro Ecuestre de los Fiordos Noruegos).
Los colores incluyen pardo marrón, pardo blanco, gris, pardo rojo y pardo amarillo, todos con marcas primitivas. Su temperamento dócil lo hace ideal para monta recreativa, competición, equitación terapéutica y turismo, siendo apto tanto para principiantes como para jinetes experimentados (Centro Ecuestre de los Fiordos Noruegos).
Además, el Norwegian Fjord Horse Centre ofrece experiencias de aprendizaje sobre la cría de esta raza, su historia y actividades ecuestres en los fiordos, aprovechando la adaptabilidad del caballo al paisaje noruego.
La raza también se utiliza en escuelas de equitación y como caballo de enganche en competiciones y eventos recreativos, demostrando su versatilidad histórica y contemporánea.

El Centro Noruego del Caballo Fiordo, fundado en 1989 en Nordfjordeid, coordina el registro genealógico, la estación de semen y la cría de la raza en colaboración con la Asociación Noruega de Caballos de Fiordo (Norges Fjordhestlag).
Según estudios sistemáticos de NordGen, el fiordo es la raza equina más caracterizada de Noruega, con investigaciones sobre diversidad genética, morfología, temperamento y color. La mayoría de los estudios se centraron en la diversidad genética molecular dentro y entre los fiordos y otras razas, así como en la importancia sociocultural de la especie.
Eventos como el Campeonato Noruego de Caballos Fiordos (NM), celebrado desde 1986, muestran la versatilidad del caballo en ejercicios de monta y conducción, con más de 150 equipos participantes en la actualidad.
Asimismo, el Ministerio de Agricultura y Alimentación de Noruega (LMD) y el Centro Noruego de Recursos Genéticos coordinan planes de acción para preservar esta raza junto con otras razas nacionales, mediante medidas de conservación y comités profesionales.